El 'home staging' vende las casas precedentemente y por más dinero



is?hboGAHkTXZTqet68uWqlYgnEGA8lwl4Vf9lh2La técnica consiste en acentuar el materialidad de una vivienda con pequeños cambios, tanto despersonalizar los espacios, arreglar desperfectos, ordenar y limpiar para conquistar a los compradores

Vender una bloque no solo consiste en colocar un cartel con el teléfono de contacto en el balcón, sino también requiere, en determinados casos, de una mano de bricolaje en su interior, para arreglar desperfectos y dejarla a punto. Porque el contenido importa tanto a modo el continente. Estos trabajos de mejora se denominan \'home staging' y su misión es que el futuro alquilador sienta que entra a su propio hogar, se enamore con solo poner un pie adentro y decida comprarla.

La técnica surgió en Estados Unidos a mediados del siglo pasado y a España llegó hace apenas un quinquenio, eso evidentemente, para quedarse. Consiste en adecentar la casa con toques de interiorismo, decoración y, si exteriormente indispensable, una pequeña enmienda. El producto de este servicio tiene importantes beneficios: aumenta el precio consumación y reduce el años de venta, por lo que no es de extrañar que particulares y agentes inmobiliarios hayan caído rendidos al \'home staging', que inclusive contribución a arrendar antiguamente.

Como cada acontecimiento y casa son un mundo, esta táctica se erige tanto la fórmula magistral para dar salida a las viviendas que, en su estado actual, no consiguen la aceptación del público. Se búsqueda reconvertir el producto inmobiliario exento grandes obras para diferenciarlo del resto, impulsando una decoración corriente y sencilla. Así, «evitas que el consumidor tenga dudas y se imagine viviendo allí», explica Natividad Casanova, fotógrafa inmobiliaria y \'home stager' en Murcia y Alicante. Su oficio es una salida laboral en auge que tira de trucos, reglas e intuición para desarrollar las cualidades del bloque y venderlo en el menor duración posible. Se estima que recibe en medio de cinco y descosido veces más visitas.

El ciclo medio de los inmuebles preparados para su venta es de 38 días Los dueños invierten en estos trabajos inclusive un 5% del precio final

El \'home staging' obra el milagro, principalmente, en viviendas usadas y para alquilar, pisos piloto y alquileres vacacionales. «Es una técnica superdemocrática, en unas solo se necesitan cambiar cuatro cosas y en otras hay que tirar paredes, puesto que los compradores ven obras en las zonas que presentan un mal estado. Eso evidentemente, todo depende de las posibilidades (económicas) del dueño», asegura Zuli Bentley, \'visual merchandising' y socia-fundadora de la agencia Cocosville.

«Básicamente, cada proyecto lo convierto en pellizco personal. Le pongo cariño», revela la creativa, quien se encarga de aplicar sus conocimientos y experiencia para suscitar el interés del público. Ofrece una atención concesión que comienza con un estudio de campo para hallar los puntos débiles y garantía propietaria sus soluciones, y además se encarga de la compromiso de los operarios y del acorralamiento diario de las obras, servicios a acordar con el cliente.

Pero, ¿cuánto se tarda en vender una vivienda? «El años medio en cerrar la operación con \'home staging' es tres veces más rápido», calcula Bentley, pero la Asociación de Home Staging de España (AHSE) afina el tiro: 38 días, es decir, poco más de un mes, tal el periodo de gestación de los canguros. Un antecedente excesivo confortador para el 48% de los particulares que lleva más de un año intentando deshacerse de sus inmuebles, depende un estudio del portal inmobiliario fotocasa. De ellos, el 32% considera que está tardando mucho más de lo ansiado. Los compradores (84%), escaso incautación, aseguran que tardaron menos de doceavo meses en tener la llave en mano de su nuevo hogar.

Los números revelan que el \'home staging' funciona. Ligón, a data de actualmente, no dispone ya de casas que se prepararon en 2016 para vender o arrendar para ocio.

Parafraseando a Bentley, «el home staging es superdemocrático» además en el precio. Solo es cuestión de fijar el presupuesto y \'voilá\'. De media, se destina entre un 2% y 5% del precio de la edificación, suficiente para revalorizarla un poquito después de el proceso. Si un apartamento cuesta doscientos euros, los \'home stagers' reciben unos 4.000 euros para lavarle la cara y hacerle retoquitos, ganando a consumación pellizco más de lo invertido. De puertas para dentro, unas invariablemente necesitan más que otras.

La fotógrafa inmobiliaria aún recuerda la sangre, sudor y lágrimas que derramaron en traer a buen camino a una morada de Puente Tocinos, Murcia, en donde solo en limpieza emplearon 40 horas. A lo que hay que sumar las manos de esmalte, la cambio de pomos, la colocación de nuevos muebles de afusión y colchones, a través de otros trabajos. El desenlace: «Se alquiló en la primera semana para una larga temporada».

Asimismo, uno de sus puntos fuertes es la rendimiento que aporta al propietario, al ahorrarse los gastos fijos de mantener una morada mientras un periodo largo, tal las cuotas de comunidad, agua, luz, Ibi, lo demás.

El perfil del asiduo de este servicio fluctúa de por medio el partes y la colocación del edificio. La cartera de Zuli Bentley es variopinta, desde matrimonios de personas mayores que deciden abandonar la colonia para alterar a la ciudad hasta divorciados que desean vender en qué grado primeramente la propiedad que les ata a sus ex. «Tengo historias de todo tipo», subraya la empresaria.

«En otros países, los propietarios no se plantean vender su edificación exento el \'home staging', es poco inmediato. En España aún estamos en los cimientos», confiesa la \'visual merchandising', y lo corrobora Natividad Casanova: «Los nórdicos y alemanes preparan sus inmuebles, bajo su perspectiva, para sacarlos al mercado», quien tiene una amplia concurrencia en la Costa Blanca, en exacto en Orihuela Costa y Torrevieja.

Al hilo, Madrid y Barcelona son las ciudades que más apuestan por esta técnica inmobiliaria, a gran distancia les sigue Murcia. «La gente aún tiene dudas, y lo de invertir se les da regular», añade Bentley.

Aunque una casa pueda experimentar una metamorfosis radical, pasando de las tinieblas al paraíso, el objetivo del 'home staging' es puramente comercial, no decorativo. La técnica inmobiliaria no comulga con los gustos y recuerdos de los propietarios, que colocan imanes de los destinos visitados en el frigorífico y fotos de sus familiares en el mueble del comedor, ni tampoco con las reformas de gran envergadura. El secreto es despersonalizar y aportar un estilo neutro con la mínima inversión. Entre los trabajos a realizar: limpiar a fondo, arreglar grietas, desconchones, baldosas o grifos que gotean, quitar figuras e imágenes, poner ropa de cama en los dormitorios, despojar los productos de higiene del baño... Porque, casualmente, la vista siempre se fija en los falsetes. Tampoco aboga por amueblar en exceso ni que la vivienda dé la apariencia de que ha sufrido un robo la noche anterior. «Mi lema dice: 'Menos es más'», confiesa Casanova, quien coloca el atrezo en los puntos exactos con tal sensación de realismo que incluso hay clientes que deciden comprarlo. En resumen, la puesta en escena es un medio, no el objetivo prioritario como en los proyectos de interiorismo. El 'home staging' también ayuda a alquilar en menos de quince días. Es el caso de Carlos Carrillo, un ingeniero químico de Puerto Lumbreras que quiso independizarse a principios de año. A finales de dos mil diecisiete acudió a una agencia inmobiliaria para encontrar el piso de su nueva etapa: a las afueras de Murcia, de un dormitorio y con plaza de garaje. Tras varias visitas sin éxito a inmuebles «que no cumplían mis expectativas», encontró el que a día de hoy es su hogar, en Churra. Su propietario hizo los deberes: colocó velas aromáticas en la consola del recibidor, un edredón en la cama y una toalla en el baño para inspirar un aire acogedor. A Carrillo le convenció la técnica: «Me transmitió confianza».